Recibir los regalos

Divertido, emotivo, caótico, recibir tantos regalos trae una mezcla de sentimientos que apabulla. Las madres se quejan de que ya no tienen lugar, las novias de que la suegra le abre los regalos, se traspapelan las tarjetas, todo un estrés que se suma a los nervios de último momento.

Sin embargo, después que pasan los nervios, todas las novias coinciden en que el momento de abrir los regalos es uno de los más divertidos. Todavía trabajando, la madre le avisa que van llegando un montón, "ni se te ocurra abrirlos" y de tarde cuando llega, directo a romper papeles, desparramar jarras y bandejas y "mirá que disparate lo que mandaron mis amigas". Con cada regalo que se recibe van también muchos afectos, deseos de acompañar a la nueva pareja desde un rincón de la nueva casa.

Recibir los regalos es parte de la magia del casamiento, por eso, cuando elijan los regalos no piensen sólo en ustedes, en lo práctico de recibir sólo dinero, y recuerden que mucha gente pone mucho cariño en el regalo que les envía. No recibir los regalos no sólo es descortés, es también un desaire con quien invirtió tiempo y dinero en comprarlo para ustedes.

Sólo un par de consejos para organizarse mejor:

-  Pongan cuidado en que no se estropeen los regalos y conserven las cajas por si quieren cambiarlo.

-  Manden tarjetas de agradecimiento a todos los que les hayan mandado regalos mencionando el regalo que recibieron. Es una linda manera de retribuir todo el cariño que reciben.

Y sobre todo disfruten a muerte de ese momento único que se sumará después a todos los felices recuerdos de esos días.

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